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domingo, 6 de mayo de 2012

Perdida de Tiempo*

Era medianoche, estaba sentada en el filo de mi cama, entre la penumbra y la luz que entraba por debajo de la puerta, encendi un cigarrillo, me gusta escuchar como se quema el papel, me gusta ver al humo juguetear en el ambiente. La verdad es que he aprendido a disfrutar de estos momentos en los que estoy completamente a solas. Me recosté mirando el techo mientras esperaba su llamada, sí, esperaba su llamada, me sentía tonta, los nervios me invadían, miraba la pantalla de mi móvil compulsivamente, sentía celos, los minutos no pasaban. Tenía miedo de que no sonara el teléfono, tenia miedo de que sonara, pero aun así seguia esperando, pude haberlo apagado y haberme liberado de aquella tortura, pero queria escuchar su voz, o al menos su silencio a través del teléfono. Me quedé inmovil esperando mientras pensaba en qué queria escuchar, en qué quería decir.


Pasó un buen rato, el móvil sonó. Contesté “¿aló?”. No hubo respuesta, pero yo sabía que era él. Despues de un rato al fin habló:
–Hola, ¿cómo estás? –dijo en voz baja–.
–Bien, ¿cómo estás tú? –contesté mientras me sentí ridícula, tonta, insegura–.
–Bien, ¿qué harás mañana?


God! ¿Tenía que preguntarme eso? –pensé–. Nada –conteste sin darle importancia–.


–Ahm… ¿te parece si desayunamos y te dejo en la universidad?
–¿Vas a venir a recogerme?
–Sí, voy a ir por ti, te recojo a las 9, ¿te parece?
–Tengo clase a las diez –insiste, pensé–.
–Bueno, pero eso se puede solucionar…
–Está bien, te espero lista.
–Ok, hasta mañana.
–Chau –dije de forma cortante–.
–Chau, un beso.


Corté la llamada, me quedé viendo la pantalla hasta que se apagó, la oscuridad se adueñó de mi cuarto de nuevo, el cigarrillo se apago dentro del cenicero qe tenía forma de corazón y el humo se quedó suspendido sobre mi por un momento hasta que poco a poco desapareció. Esa noche no dormí bien, no podía dejar de pensar… “no quiero tenerlo cerca”, “te extraño”, “quiero abrazarte”, “te quiero”... su voz y mis pensamientos se mezclaban en mi mente obligándome a recrear esecenas pasadas, obligándome a pensar en posibilidades, “lo odio”, eso pensé.


Llegó la mañana, gracias a dios fría y neblinosa, gracias a dios perfecta, gracias a dios sin una pisca de sol, con poca luz, con algo de llovizna y con su cielo gris. Me levanté de la cama, busque mi movil, encendí un cigarrillo, había un mensaje, felizmente no es de él, pensé. El mensaje es del chico que conocí hace algunas semanas en el bar, siempre me escribe, me desea un buen dia, me alegra las mañanas, me alegra los dias, me hace sentir especial, me hace sentir cursi, me hace sentir algo raro en la barriga, se me pasó como una hora pensando en el chico del bar, del malecon, de los mensajes, de los paseos, de las amanecidas. Me levanté apuradísima de la cama, me metí a la ducha, me arreglé el pelo, me puse un jean azul y un polo floreado con escote, unas balerinas y una cinta en el cabello, le envié un texto para avisarle que estaba lista, odio esperar, odio esperarlo a él, odio todo lo que viene de él y sin embargo acepté desayunar con él, a veces no me entiendo.


Él llegó, a la hora exacta, me conoce. Sabe que odio que se demore, por eso me encanta, porque sabe quien soy, porque finge que no me conoce, porque me engaña, porque se engaña, porque me quiere. Salí de mi casa, oliendo a ‘princesita’, caminé en silencio a su lado, quería que me dijera algo, que me reclame por haber desaparecido, que me detenga y me bese, o que me mire fijamente, pero él no hizo nada.
Llegamos a la cafetería, pedí un expresso doble, el pidió capuccino, cuando estaba a punto de abrir la boca sonó su movil se levantó de la mesa, me hizo una seña con la mano y se alejó para contestar. Regresó. No dije nada. Hubo otro silencio que él interrumpió.


– ¿Qué tal te han tratado estos días lejos?
–Bien, no me quejo, todo ha estado bastante bien.
–Ah, y entonces, ¿sigues enojada conmigo?
– ¿Tengo que estar enojada? –o sea, hello! Te acostaste con la ex novia de tu mejor amigo al día sigiente de pedirme que sea tu novia. No, para nada, no estoy molesta, pensé.
–No, sólo pregunté, porque tú desaparesciste, no contestabas tu teléfono, y no sé, creí que había hecho algo que te enojó.
–No, todo bien, necesitaba alejarme de todos un ratico.


Se levantó de la silla, se acercó a mi cara y dijo “quiero mi respuesta”, yo no dije nada. En ese momento, sonó mi móvil, era el chico del bar y sentí mariposas en la barriga, corriente en el cuerpo, las manos me temblaron, me levanté de la mesa, caminé lejos. Contesté.

–Quiero verte –dijo él–.
–Perfecto, esta noche en la barra del bar. Nos vemos. –conteste sin siquiera pensarlo–.
–Mostro, nos vemos.


Regresé a la mesa, terminé mi desayuno, el me dejó en la universidad, se fue sin decir nada. Esa noche salí con el chico del bar, creo que me gusta, creo que me fascina, creo que quiero amanecer a su lado, creo que me estoy enamorando.


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miércoles, 4 de enero de 2012

Hasta siempre...


"y aunque se pase toda mi vida...

yo te esperare..."


Cloe le marco desesperadamente desde su móvil, el tono de espera la estaba volviendo loca.
- alo?
"Si desea deje su mensaje en la casilla de voz después del tono." 
[piii]

- Hey, habla Cloe, llevo días marcándote,donde estas? Estoy preocupada por ti...
[...]

- Hola, soy yo de nuevo, ayer pase por tu casa pero creo que no estabas, solo quería saber si todo andaba bien...
[...]

- Hey, soy yo de nuevo, estaré en la barra de café todos los días a las 7 de la noche, si? ojala pases por ahí...

Cloe le dejo varios mensajes en espera de una respuesta, pasaron varios días, y no pasaba nada, no respondía, la situación empezó a sacarla de sus casillas, esa noche fue a la barra de café, ya habían pasado como 20 días desde la ultima vez que lo había visto, entro, pidió lo de siempre, y salio a buscarlo, pensó que tal vez el podría estar en casa.
Camino intranquila y apurada mientras encendía un cigarro tras otro,cuando llego a la puerta no supo si tocar o no, camino en frente de su casa por un par de minutos hasta que se decidió por llamar a la puerta, toco tres veces, espero apoyada en la baranda hasta que el salio. Ella se abalanzo sobre el y lo abrazo con fuerza, el le correspondió de igual forma, la insto a entrar y ella entro sin decir nada.
- Pequeña, viniste... perdóname por no responderte, de verdad lo lamento, no quise asustarte...
- No importa, solo quería saber si estabas bien, creí que...
- Tranquila, estoy bien, todo esta bien.
- No es cierto... sabes que no es cierto...
- De que estas hablando pequeña?
- Dime, dime que estas esperando de esto...?
- De que?
- De nosotros, de lo nuestro, de jugar, de querernos, de ocultarnos...
- Que quiero estar siempre contigo... así, queriéndonos... Etregandole al otro hasta el alma...
- Pero, y... y, entonces?
- Entonces que?
- Donde estas, dime donde cuando no te siento, cuando quiero estar a tu lado y no te veo...
- Cloe eso es algo que por ahora no debe importarte...
- Como que no?
- Estamos aquí, no?
- Es cierto, pero lo estamos porque YO vine... porque si yo no venia... no "estaríamos..."
- No me refiero a "ahorita" pequeña, me refiero a que de verdad lo estamos... "juntos", no?
- No quiero entrar en discusión ahorita...
- Ni yo, esto no es una pelea... sabes algo?
- Que?
- Me aleje de ti estos días porque me  di cuenta de algo...
- Que cosa?
- Cloe... esto solo se lo dije a una persona antes...
- De que hablas?
TE AMO CLOE.
la chica se quedo en silencio por un momento mientras le sostenía la mirada y el brillo en sus ojos aumentaba llenando su expresión de ternura.
- yo... no sabes lo feliz que me hace escuchar eso...
yo... creo que también te amo -dijo la chica al mismo tiempo que lo abrazaba, mientras el temblor de su cuerpo se encargaba de mostrarle que lo que ella decía era verdad-
- Eres maravillosa pequeña...
- Y tu bebe...

Ese noche Cloe se quedo con el, ambos abrazados en ese mueble, ella escuchándolo cantar, hasta que se quedo dormida en su brazos...
La escena no podía ser mas tierna, ambos dormían abrazados, amándose.

Llego la manana, y el se despertó dándose cuenta que no era un sueno, que de verdad estaban juntos, Cloe despertó y levanto la cara, el estaba mirándola con infinita ternura -no cambiaría nada por esto bebe- le dijo. -lo se mi pequeña, yo tampoco... me encantas, dormida, despierta, sonando... aun mas cuando estas en mis brazos.- le respondió.

ella lo abrazo y se acurruco aun mas en sus brazos.
[...]

viernes, 18 de noviembre de 2011

Impulso

Ese día Cloe fue a verlo, estaba muy nerviosa, nunca había ido sola a su casa... Dios! era una alumna y el un profesor, como se supone que eso estuviera bien?-pensó.
Camino lento, sabia que estaba cerca, pues reconocía la calle por la que tantas veces había pasado con el, llego a la puerta y toco tres veces. El salio y se quedo mirándola, después de un rato le hizo una seña para que pasara.
- Sabia que ibas a venir.
- Siempre sabes lo que voy a hacer, no?
- Si...
- A veces me haces sentir como un objeto de practicas...
- No es así, para mi es entretenido.
Cloe se dio la vuelta, quitándose la cartera y poniéndola sobre uno de los sillones, camino hacia el comedor, y vio la mesa, estaba puesta para dos personas, había velitas rojas, una hielera de la cual sobresalía el pico de una botella que parecía ser de champagne. Se limito a observar, no dijo nada.
El se puso detrás de ellas sosteniéndola de los hombros y dirigiéndola a la mesa, la acerco a una silla para que ella pudiera sentarse. El se dirigió a la cocina, trajo los platos,de pasta, por supuesto.
- Sírvete.
- Hiciste fetuccini.
- Sabia que te gustaría. -ella se sonrojo y empezó a comer.-
- Y dime,como has estado en estos días preciosa?
- Igual, todo va bien, por? tu como estas? desapareciste...
- Necesitaba unos días, alejarme, pensar en lo que era mejor para ti...
- Mejor para mi? estaba preocupada y te extrañe muchísimo...
- Extrañando?
- Si, extrañando.
El se sintió extraño, una de las razones por las que había decidido alejarse era por la forma en como Cloe evitaba sus sentimiento y quería manejarlo todo al punto de no permitirse vivir, equivocarse o simplemente amar sin pensarlo mas de dos veces.
Empezó a formarse un silencio algo incomodo que el decidió evitar.
- Te ves muy linda hoy, como así decidiste venir?
- Quería verte,es tan difícil de creer?
- Verme? y eso...porque?
- No se, no estoy muy segura.
- Cloe, yo también quería verte, pero tenia miedo de buscarte, de llamarte...
- Miedo...? porque?
- Y si me rechazabas?
- Rechazarte? yo...
- Que Cloe, que? tu que?
- Creo que me enamore de ti...
- De verdad?
- Si, estoy segura de eso... Lo supe cuando desapareciste,me tomo varios días aceptarlo y es por eso que te llame.
- Cloe, yo quiero que esto sea bonito para los dos...como lo ha sido siempre...
- A que te refieres?
- Quiero que seas mi novia.
- Tu novia?
- Si Cloe...
- Y que va a pasar si te digo que si? Tendrás que dejar la u, tu trabajo, y tal vez te meta en problemas.
- Probablemente...
- O podríamos mantenerlo en secreto.
- Secreto?
- Si, secreto...
- No quiero ocultarte, quiero que lo nuestros sea libre, sin resguardos...
- No sera por mucho  tiempo, solo sera el tiempo que te demoras en encontrar otro empleo y no corras riesgo.
- Eso es "un si"?
- Si, es un si, un te amo...
- Un te amo con resguardos?
- Un te amo con precauciones, pero sin miedo.
- Yo también te amo Cloe.
Después que terminaron de cenar, se quedaron abrazados en el sillón bebiendo champagna. Cloe sabia que esa noche no iba querer regresar a casa, llamo a casa,dijo que se quedaba con Amanda y paso la noche con el. No había nada mejor que amanecer en sus brazos, pensó antes de irse.